Por José María Garrido Juango

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Hay muchas webs que puedes visitar, redes sociales por las que navegar, y mucho Netflix que consumir cómodamente desde tu sofá.

Entonces, ¿por qué dedicar tu tiempo a estar aquí, en Fresh Mentoring, en lugar de moverte por otros sitios con contenidos divertidos, distracciones de salón y frases animosas de pensamiento positivo?

Fresh Mentoring va de desarrollo profesional y empresarial agroalimentario real, efectivo y, sobre todo, probado.

Es el sitio donde encontrar soluciones para convertir a la Pyme agroalimentaria en un proyecto:

  • donde todos sus empleados se levanten cada día con ganas de empujar en la misma dirección,
  • donde la comunicación fluya con naturalidad,
  • y donde la satisfacción del cliente, la competitividad y el resultado se consigan desde un lugar donde merezca la pena trabajar.

En nuestras pequeñas y medianas empresas confluyen dos tipos de problemas.

  • Por un lado los del empresario, que vive encadenado al trabajo, consciente de que la forma clásica de gestionar su empresa ya no sirve, y que daría lo que fuera por saber cómo lo hacen esas organizaciones que tanto admira.
  • Por otro los de la profesional de la Calidad/Seguridad alimentaria, alguien vocacional que ama el sector, pero que ha perdido la ilusión porque lo que ve a su alrededor no le gusta, y porque su trabajo no le llena al sentir que lo que hace es poco relevante para su jefe y el resto de compañeros de la empresa.

Dos personas llamadas a entenderse si son conscientes de que la solución para ambos es común: implantar en su empresa una Cultura, una Organización y un Sistema para crecer con confianza ganadora.


Hay 3 buenas razones para estar aquí. 3 Principios que, a lo largo de toda mi carrera profesional, han supuesto las bases de un éxito empresarial y personal apasionante, incuestionable y completo.

Fresh Mentoring representa esas 3 cosas por encima de todo, y este post va sobre ellas.

Visualiza el vídeo de la parte de arriba del post para conocer el contenido principal. Debajo tienes un resumen detallado de los puntos como referencia, y para aquellos que prefieren leer más que "ver".

Principio 1: La cultura efectiva es “Producto + Personas hacia un Propósito”

La iniciativa empresarial y el trabajo son actividades que dan respuesta a esas necesidades tan íntimas del ser humano que son el Ser (respeto, reconocimiento, seguridad, estatus…) y el Lograr (cambiar el entorno, conseguir, progresar, recibir, tener…).

De ahí que en Fresh Mentoring estemos totalmente de acuerdo con la siguiente afirmación de Amancio Ortega, fundador de Inditex, alguien poco sospechoso de no saber qué es ser empresario y qué significa el éxito empresarial:

“No merece la pena ser empresario sólo para hacerse rico. La empresa necesita beneficios, pero los beneficios necesitan Propósito”.

En el origen se encuentra el emprendedor: alguien con conocimientos en una materia que lleva a la práctica una idea con la que pretende resolver un problema o facilitar la vida de un cliente, a un precio razonable y rentable en base a las características de esa solución.

En el sector agroalimentario, esa idea es siempre un Producto, destinado al fin y a la postre a un consumidor.

Cuando ese emprendedor no puede hacerlo todo solo empieza a delegar actividades en otras personas que se convierten en sus empleados: el emprendedor pasa a ser empresario, y se empieza a conformar la estructura de la Empresa.

Una empresa agroalimentaria es, pues:

  • un conjunto de personas (empresario + empleados),
  • que se organizan para entregar un producto (+ un servicio) a un cliente,
  • que paga un precio en función del valor (solución a un problema o necesidad) que obtiene,
  • esperando que los ingresos generados sean lo más superiores posible a los costes incurridos por dicha entrega,
  • en el plazo lo más largo posible.

El Producto es el centro de la actividad de la empresa agroalimentaria y las Personas están en la base de cualquier proyecto empresarial.

Entonces, las preguntas que hay que hacerse son:

  1. 1
    ¿Qué importancia tiene el Producto en mi empresa agroalimentaria, y cómo se pone de manifiesto?
  2. 2
    ¿Qué papel juegan las Personas, y cómo se pone de manifiesto?

El Producto es el orgullo de la empresa agroalimentaria

El Producto es nuestro elemento de conexión definitiva con el Cliente.

El Producto genera su satisfacción, nos diferencia de la competencia, paga las nóminas y nos posibilita la supervivencia.

Características organolépticas, gastronómicas, nutritivas, sostenibilidad, inocuidad, tradición/modernidad, formato, usabilidad, conveniencia, presentación, frescura/procesado, trazabilidad, novedad…

El Producto es el origen, el presente y el futuro en una empresa agroalimentaria.

Algo más que suficiente como para que esté en la base de nuestra cultura empresarial.

Una empresa es solamente tan fuerte como la cultura de sus Personas

Todo, absolutamente todo en una empresa, lo hacen sus Personas (Empresario + empleados).

Nuestro cliente no compra Mantenimiento, ni I+D, ni Calidad, ni Estrategia, ni Productividad, ni Marketing, ni… El cliente no compra áreas, departamentos, procesos o actividades. El cliente compra:

  1. PRODUCTO (Materias Primas + acción de Personas)
  2. SERVICIO (procesos gestionados por Personas)
  3. PRECIO (la obtención de margen depende, finalmente, de Personas).

Es ahí donde cobra sentido la famosa frase de Peter Drucker:

“La cultura se come a la estrategia para el desayuno.”

Las claves para estabilizar la cultura de una organización son los Valores y el Propósito/Visión compartidos. Por eso se trata de descubrirlos, y no tanto de “redactarlos”.

Poner a las Personas en el centro de las actuaciones significa articular el Ecosistema que posibilite el que éstas encuentren natural poner su energía y sus capacidades al servicio de los retos, problemas y desafíos de la empresa, con la consiguiente maximización del Valor que atesoran. Es lo que denominamos Compromiso.

Una cultura ganadora basada en el Producto + Personas descubre sus Valores y los alinea hacia un Propósito que orienta todas las decisiones.

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Principio 2: El beneficio es la consecuencia de la creación de Valor

“La Estrategia es la forma básica de competir de la empresa”, decía Michael Porter.

Podemos definir Competitividad como la relación entre el Valor producido y el Coste de generarlo.

Competitividad = Valor producido/Coste de generarlo

Ante ello tenemos dos opciones básicas para competir:

  1. Hacemos lo mismo que nuestros competidores, más barato (estrategia de reducción del denominador), con la consiguiente sangría para todos (nosotros y nuestra competencia).
  2. Hacemos cosas de valor diferentes (estrategia de aumento del numerador), y cobramos por la diferencia.

Si observamos la realidad española en un mundo globalizado, digitalizado e hipercomunicado es razonable pensar que el futuro de nuestras empresas pasa más por una orientación competitiva basada en la creación de Valor que en la reducción del coste “cueste lo que cueste”, una estrategia con poco futuro frente a otros entornos económicos que siempre tendrán costes muy inferiores a los nuestros… a no ser que pretendamos volver a la situación de España en los años 50 de siglo pasado.

De nuevo, esta orientación pasa por la maximización del aprovechamiento de las capacidades de las Personas.

La orientación hacia la creación de Valor es la única estrategia sostenible para la empresa agroalimentaria española.

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Principio 3: La Dualidad Mágica en el marco de un Sistema

Todos sabemos que tener clientes fieles que siguen comprándonos es mucho más importante y valioso que conseguir nuevos.

Pero, ¿por qué el Cliente repite compra con tu empresa?

  • ¿Porque el vendedor le cae bien?
  • ¿Por el precio?
  • ¿Por la calidad del producto?
  • ¿Por la relación calidad/precio?
  • ¿Por la publicidad? ¿Porque le gusta el envase? ¿Por nuestra tradición o nuestros Valores?
  • ¿Por ser muy innovadores?
  • ¿Por las promesas que le hacemos?

Todo lo anterior ayuda, sin duda.

Pero el Cliente que vuelve a comprar confía en que, por el precio que paga, va a seguir recibiendo el producto y el servicio que espera.

Y eso no se lo da ninguna de las cosas anteriores. Ni siquiera ninguno de vosotros en particular.

Se lo da el SISTEMA que todos vosotros, juntos, aplicáis.

El Cliente no confía en ti; confía en tu SISTEMA.

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Confía en el Sistema que tengas implantado. Y tiene mayor o menor confianza en el mismo dependiendo de lo más o menos confiable que éste sea. Y eso sí que depende de tí.

Todas las empresas serias tienen un Sistema sólido y de calidad; un Sistema que es el marco (“framework”) que define la forma de realizar las actividades.

Un Sistema que:

  1. fija los límites dentro de los cuáles deben realizarse las diferentes actividades;
  2. aclara las necesidades de lo que debe recibir el siguiente en el proceso hasta llegar al cliente;
  3. establece sistemáticamente la forma de realizar el trabajo;
  4. determina los indicadores que deben seguirse para valorar el correcto desempeño de los procesos;
  5. estandariza la comunicación para el análisis, la corrección y la mejora;
  6. todo ello autocorrigiéndose controladamente según la evolución de la realidad y del sentido común.

Un Sistema al que todos los empleados, sin excepción, se adhieren y hacen funcionar en base a su responsabilidad y a su (auto)disciplina.

Y ante el que, sólo en situaciones excepcionales, se aplica la iniciativa, la flexibilidad y la profesionalidad.

Esta es la base de la competitividad y del éxito: la Dualidad Mágica.

  1. Trabajar con responsabilidad y disciplina dentro de un Sistema bien desarrollado…
  2. …al que se aplica la iniciativa y la flexibilidad sólo cuando es necesario.


Trabajar por puro instinto y voluntarismo… no sirve.

La burocracia enfocada a salvar una auditoría… no sirve.

Dejarlo todo para lo que se me ocurra en cada momento… no sirve.

Y seguir quejándote sin tener la paciencia de construir un Sistema en los próximos meses, ¡tampoco sirve!

La Cultura, el Valor y el Sistema

Resumiendo, los 3 Principios son:

  • La Cultura: Valores basados en Producto + Personas alineados hacia un Propósito que orienta las decisiones.
  • El Valor: Creación de Valor con el aporte de todos los empleados como base de la competitividad.
  • El Sistema: Para ganarse la confianza del Cliente.

Este es el enfoque más efectivo, seguro y rápido en el que yo creo a la hora de apuntalar la gestión de una Pyme agroalimentaria que busca éxito y legado a largo plazo.

Es lo que he aprendido de mi experiencia como directivo agroalimentario, y es a lo que atribuyo el éxito empresarial y profesional que he vivido.

Si tú quieres conseguir lo mismo y estás de acuerdo en que éste es el camino para gestionar adecuadamente una empresa agroalimentaria, estás en el lugar correcto aquí, en Fresh Mentoring.

José María

  • Estoy de acuerdo lo que comentas. Refleja muy bien la situación actual de muchas empresas. Y da pautas muy claras de lo que debería hacerse, con las que coincido.

    En definitiva, se trata de un correcto balance entre producto y personas, trabajar con directrices, un objetivo claro y coherente, adaptarse a las circunstancias, confianza y comunicación entre cliente interno y externo y aportar un valor añadido.

  • Me ha gustado mucho. Te centras en la empresa agroalimentaria, pero es extrapolable a muchos ámbitos más. Gracias y un saludo.

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