Si tu estrategia es difícil de explicar, será aún más difícil para otros comprenderla e implantarla.
Una presentación clara y bien diseñada puede ayudarte a obtener la aceptación tanto de empleados como de inversores, y hacer que tu mensaje sea mucho más fácil de recordar.
Aquí te muestro cómo crear una sola diapositiva que comunique tu estrategia de una forma efectiva.
Agrupa las ideas en tres o cuatro conceptos principales. Concéntrate en los elementos esenciales. Demasiados componentes diluyen la claridad y confunden a la audiencia. Las personas comprenden mejor la estrategia cuando pueden organizarla en un marco simple y lógico.
Agrega capas con detalles. Para cada concepto central, incluye detalles operativos concretos que describan sus implicaciones y cómo deberán implantarla. Esto ayudará a las personas, no sólo a comprender cuál es la estrategia, sino que también a saber cómo deberá aplicarse en la operativa diaria.
Diseña para mejorar la claridad, no por simple decoración. Usa colores diferentes para destacar las capas, pero evita los efectos llamativos o imágenes no relacionadas con el tema. Cualquier necesidad de comprensión de los “adornos” perjudica el centrarse en los contenidos.
Muestra cómo se conecta todo. Usa flechas o flujos para ilustrar las relaciones causa-efecto. Una buena visualización debe reflejar la historia que estás contando y aclarar cómo cada elemento conduce al siguiente.
Organízalo todo horizontalmente. Los diseños que siguen un flujo de izquierda a derecha son más fáciles de procesar. Nuestros cerebros están preparados para escanear paisajes, así que alinea tu diseño con la forma en que las personas absorben naturalmente la información.


