
Pero el primero fue una completa sorpresa que generó recomendaciones opuestas y contradictorias; politización, sectarismo y polarización; pérdida de confianza en la medicina y el periodismo; desmoronamiento del sistema sanitario y de los servicios públicos, y una pérdida devastadora para los más jóvenes en materia de educación, socialización, participación familiar y proyecto vital.
La IA está generando:
Desplazamiento laboral (selectivo, no universal): trabajo del conocimiento, tratamiento de datos y del software, contenidos, servicio al cliente.
Cambios en la productividad: los trabajadores con mejor desempeño mejoran exponencialmente; los trabajadores promedio quedan expuestos, pero muchos trabajos “de cuello blanco” son más susceptibles a la eliminación que el trabajo manual y los oficios.
Análisis para la toma de decisiones: los algoritmos influyen cada vez más en la contratación, el movimiento de capitales, el diagnóstico e incluso en las competiciones deportivas y atléticas.
Erosión de la confianza: noticias “fake”, contenido sintético, crisis de credibilidad y “hechos” manipulados.
Pero el Covid ha causado:
Más de 3 millones de fallecimientos en Europa, y más por venir (Fuente ONU noticias).
Cierre instantáneo de sectores enteros (viajes, hostelería, comercio minorista) y eliminación de muchas empresas y negocios.
Virtualidad conductual: trabajo, educación, atención médica. Todo se volvió remoto de la noche a la mañana y, de hecho, parece que ahora lo preferimos.
Fracturas en la cadena de suministro que han provocado cambios geopolíticos.
Miles de millones en estímulos, poderes de emergencia y actuaciones opacas, con la consiguiente corrupción, deuda y despilfarro.
Incremento exponencial del turismo (saturación).
Se prevé que el Covid consistente cueste todavía a las economías de la OCDE hasta 135.000 millones de dólares al año y lastre sus economías durante al menos una década por menor productividad, el aumento del absentismo o la dimisión de los empleados (Fuente OCDE).
No ha habido ni un “regreso a la normalidad” ni una “nueva normalidad”. Sólo existe una situación “ no normal” y sería mejor que nos volviéramos expertos en lidiar con la volatilidad e incluso con los cambios sísmicos. Con toda probabilidad, el Covid 19 no será la última sorpresa de nuestra vida.
Y, después de todo, «normal» significa «típico» o «rutinario». ¿Es eso realmente lo que deberíamos buscar?

«La Inteligencia Artificial no reemplazará a los humanos, pero los humanos que usan IA reemplazarán a los que no la usan». – Sam Altman.

