Si quieres atraer candidatos más creativos, debes reconsiderar tu forma de describir la creatividad.
El lenguaje que utilices en tus ofertas de trabajo puede ser definitivo a la hora de determinar quién decide postularse y quién opta por no participar.
Encuadra la creatividad como “exploración”. Describe la creatividad como “curiosidad”, “experimentación”, “colaboración” y “aprendizaje”. Pon énfasis en comportamientos como “explorar nuevas ideas”, “buscar perspectivas diversas” o “mejorar a través de la retroalimentación”.
Concéntrate en cómo trabaja la gente. Resalta cualidades como la mentalidad abierta, el ensayo y error, y la voluntad de aprender de los demás. Deberías visualizar la creatividad como un proceso que cualquiera puede practicar, en lugar de estar generada por un talento innato que poseen unos pocos elegidos.
Evita la narrativa genial. Términos como «brillante», «dotado», «visionario» o «único» pueden disuadir a candidatos calificados a la hora de postularse. Al enmarcar la creatividad como algo que la gente hace naturalmente, no como algo de algunos inherentemente capacitados, se anima a una gama más amplia de postulantes a verse a sí mismos en el puesto.
Elije un lenguaje que invite a la innovación. Pequeños cambios en la redacción pueden ayudarte a atraer a más personas curiosas y colaboradoras que estén motivadas a explorar nuevas ideas y contribuir al trabajo creativo.

