Una estrategia bien formulada fracasará si tu organización no está lista para ejecutarla.
Antes de lanzar una iniciativa importante, evalúa si las personas involucradas tienen el compromiso, la capacidad y las competencias y habilidades que requiere el trabajo.
Hazte estas tres preguntas antes de seguir adelante.
¿Tienen apetito por el cambio? El apetito aparece cuando las prioridades chocan, cuando el trabajo está lleno de inconvenientes y cuando las personas se plantean decidir qué van a proteger. El apetito se construye a través de la propiedad y el significado. Invítales a realizar aportaciones significativas antes de finalizar la formulación de la estrategia y ayuda a las personas a conectar el trabajo con algo que valoren personalmente. Esto creará la energía necesaria para llevar a cabo las cosas.
¿Tiene el sistema capacidad de cambio? La capacidad se refiere a cuánto puede absorber un sistema antes de comenzar a fallar. Pregunta qué condiciones deben existir para que la nueva estrategia tenga éxito. Reduce las prioridades que entren en competencia, aclara la toma de decisiones, desvía los recursos hacia el trabajo más importante y protege el tiempo para el pensamiento focalizado y la colaboración.
¿Tiene la gente las habilidades adecuadas para ejecutar? Compara las capacidades que exige la nueva estrategia con las que existen actualmente. Identifica las brechas desde el principio y luego ciérralas proporcionando capacitación, apoyo, práctica y tareas progresivamente desafiantes.

