Soy consciente de que hoy quizás voy a ir contracorriente.
¿Sabías que en los últimos 20 años la proporción de la población mundial que vive en la pobreza extrema se ha reducido a la mitad? ¿O que la media de esperanza de vida en todo el mundo es de 70 años? ¿Qué hoy hay 2 mil millones de niños (de 0 a 15 años) en el mundo y que en el año 2100 ese número será el mismo?
¿O que de todos los niños de 1 año del mundo, el 80% está vacunado contra alguna enfermedad? Y finalmente, ¿sabías que en 1996 tanto los pandas gigantes, los tigres y los rinocerontes negros estaban en las listas de animales en peligro de extinción, y que ninguno de ellos lo está hoy?
Estos son datos empíricos del maravilloso libro “Factfulness: Diez razones por las que estamos equivocados sobre el mundo” del ya fallecido médico sueco Hans Rosling. Su punto de vista es que solemos ser demasiado negativos, que vemos las cosas de manera binaria (sí o no, arriba o abajo, blanco o negro) y que tendemos a agrupar a grandes números de personas con etiquetas.
Todo ello sería alentado por los medios de comunicación, a los que se les paga por contarnos las excepciones, excepciones que prácticamente siempre son negativas. El que “El vuelo 1077 de Iberia llegó a tiempo a Barajas” no es exactamente una noticia. Yo mismo, la semana pasada tomé 4 trenes para ir y volver de Málaga que salieron y llegaron con una puntualidad exquisita.
Sí, en los últimos tiempos hemos tenido un volcán, una pandemia, una crisis energética, una guerra aquí al lado, los aranceles de Trump (que habrá que ver en qué quedan), y hasta un “apagón histórico”. Tenemos problemas, algunos de los cuales a veces parecen insolubles. Hay problemas sociales (más de un 30% de niños y adolescentes en riesgo de pobreza en España) y reivindicaciones de grupos vulnerables muy legítimos (sin olvidar barbaridades como la que está ocurriendo en Gaza).
Pero el cielo no se está cayendo sobre nuestras cabezas. Y cuando creemos que el cielo SÍ se está cayendo y nos agachamos para protegernos, dejamos de actuar para resolver un problema real al quedarnos paralizados por lo que en realidad es un mito.
El mundo no es perfecto, pero está mejorando. Nací en blanco y negro justo al empezar la década de los 60. Mi padre me contaba lo que tenía que hacer para conseguir una pieza de fruta en los huertos de su pueblo, y mi madre los malabares de mi abuela para alimentar a 15 hijos.
Lo que nos ha ocurrido en este tiempo ha sido simplemente espectacular. La realidad es que, básicamente, nos podemos considerar muy afortunados. Porque, mirando a cualquier periodo de tiempo atrás y observando evidencias empíricas, pregúntate: ¿Estás mejor hoy que entonces? ¿Está tu familia mejor hoy que entonces? ¿Puedes hacer cosas diversas como tomarte unas vacaciones, ir a un buen restaurante, elegir colegio para tus hijos, contribuir a la sociedad, disfrutar de tu trabajo…?
Muchas de las cosas anteriores están bajo tu control, y lo que especialmente está bajo tu control es el cómo tú miras a la vida, sin utilizar la mirada o las métricas de otros
La vida es buena si nos enfocamos en lo que hacemos de ella, no lo que dejamos que ella nos haga a nosotros.


