No siempre tendrás la autoridad para decirle a la gente qué hacer.
Sin embargo, es posible que aún necesites compañeros, directivos u otros equipos que apoyen tus ideas y que actúen en consecuencia.
Presionar más puede crear resistencia, por lo que una influencia efectiva a menudo requiere un enfoque más indirecto.
Utiliza estas cinco estrategias para ejercer influencia sin depender de tu título.
Identifica a las personas que tienen influencia real. Mira más allá de las posiciones en el organigrama. Observa qué opiniones buscan las personas, quién da forma a las discusiones importantes y a quién consultan los demás antes de tomar decisiones.
Utiliza canales “traseros”. Cuando las conversaciones públicas se estanquen, prepara un entorno de menor riesgo para una discusión honesta. Mantén una posición útil y centrada en hacer avanzar el asunto en cuestión.
Elige tu momento. Cuando necesitas influir en alguien con más poder o autoridad, el momento es importante. Presta atención a su nivel de estrés y apertura, así como a las prioridades que compiten con la tuya. Si están distraídos, espera una mejor oportunidad en lugar de plantear tu idea en el momento equivocado.
Conecta con las personas adecuadas. Identifica las deficiencias en relaciones, información o experiencia. Ayuda a los diferentes grupos a entenderse entre sí antes de reunirlos.
Lee la situación que te circunda. Presta atención a lo que la gente puede ser reacia a decir abiertamente. Intenta crear la suficiente seguridad psicológica para que sean sinceros. Después, utiliza lo que aprendas para entender dónde se encuentra realmente el grupo y cómo hacerlo avanzar.

