
“Importar” es ser significativo: para los demás, para el entorno, para resolver problemas. La forma de medirlo podría incluir que lo que tú dices “tiene relevancia y se toma en serio”, o que tu mera presencia (o ausencia) puede marcar una profunda diferencia en muchas situaciones. Por lo tanto, “autoestima” significaría que tú consideras que tienes un valor intrínseco, e “importancia” sería que tu valor marca la diferencia.
Quizás te suene el denominado imperativo categórico de Kant, que vendría a decir lo siguiente: “¿Y si todo el mundo hiciera eso?” (o sea, el asunto del que estamos hablando). O, lo que vendría a ser lo mismo, “¿Te sentirías cómodo si esto apareciera en la portada de un Telediario?” En otras palabras, “cuánto importa” (positiva o negativamente).
La creencia de que “importas” combate la soledad, elimina la depresión y reduce el estrés. Creo que es un elemento clave de la resiliencia, que podría definirse como “rebotar hacia adelante en la adversidad”. Además, la mayoría de nosotros no nos contentamos simplemente con “pertenecer” (a un grupo, a una asociación, a un colectivo), sino que queremos creer que nuestra presencia es relevante.
Mis mejores resultados profesionales, tanto en el mundo de la empresa como sobre todo en el posterior de la consultoría, aparecieron cuando dejé de pensar que los demás tenían incapacidades y, en lugar de eso, tratar de impulsar la mejora a partir de cualquier situación de partida. Me di cuenta de que facilitar que aplicaran sus talentos y ser recompensado por sus logros (objetivos) eran las claves del crecimiento.
De forma similar, tanto social como profesionalmente (y en todo tipo de relaciones) nos sentimos más saludables cuando creemos (a través de nuestras propias métricas y de la valoración de otras personas en las que confiamos) que importamos, que nuestra presencia y opiniones marcan una diferencia positiva.
Si quieres crear esa dinámica, tienes que presentarte, hablar y mirar hacia arriba, poniendo de manifiesto el coraje de tu talento.
De lo contrario, no importarás.

“Un ser humano ciertamente no llegaría a los setenta u ochenta años si esta longevidad no tuviera significado para la especie. El atardecer de la vida humana también debe tener un significado propio y no puede ser simplemente un lamentable apéndice de la mañana de la vida.” —Carl Jung
“Siento que la capacidad de cuidar es lo que le da a la vida su significado más profundo.” —Pablo Casals
“El arte no enseña nada, excepto el significado de la vida.” —Michael Korda

