“Busco el ‘feedback’ de mis trabajadores, les doy reconocimiento y también la oportunidad de crecer.” – Michael Bayley, Presidente y CEO de Royal Caribbean International.
Si tu equipo tiene dificultades para aportar comentarios honestos, es posible que el problema no sea la falta de coraje o de habilidad.
A menudo existe incertidumbre sobre si los comentarios son realmente bienvenidos por los superiores.
Incluso los empleados experimentados dudarán si creen que sus aportaciones no serán bien recibidas.
La mejor manera de cambiar la dinámica es crear una cultura en la que las personas aporten comentarios sistemáticamente.
He aquí cómo.
Enseña a tu equipo a preguntar. Mensajes vagos como «¿Algún comentario?» rara vez producen aportaciones útiles. Muestra a tu equipo cómo hacer preguntas específicas ligadas a la mejora o al aprendizaje; por ejemplo, «¿Qué podría mejorar en esta presentación?» o «¿Dónde generó fricción mi punto de vista?» Haz que esta habilidad se integre durante el “onboarding”, la capacitación o los flujos de trabajo diarios.
Impulsa la solicitud de ‘feedback’ en los jefes. Los líderes deben buscar constantemente retroalimentación y responder de manera constructiva. Cuando los empleados ven que sus jefes piden opinión pronto y con frecuencia, y actúan según lo que escuchan, normalizan la curiosidad y reducen el riesgo percibido por los demás.
Reconoce y recompensa a quienes lo hagan. Pon de manifiesto ejemplos de búsqueda reflexiva de comentarios. Celébrelo en informes, evaluaciones de desempeño y promociones. Cuando pedir se ve como un signo de fortaleza, no de debilidad, se vuelve contagioso.
Haz que el ‘feedback’ sea una rutina. Establece momentos estructurados para recibir comentarios en los hábitos regulares de tu equipo. Utiliza indicaciones, rituales o controles recurrentes que hagan que pedir retroalimentación sea parte del cómo se realiza el trabajo.

