Estar familiarizado con la estrategia es conocer y entender la estrategia particular de la organización. Se trata de un proceso de comunicación y de comprensión. Y esta es una cuestión de calidad y cantidad.
No, no se trata de que el soporte unánime a la estrategia sea de… los 7 miembros del Equipo Directivo. Con demasiada frecuencia estos “7 magníficos” encuentran razones supuestamente legítimas para no hacer circular un documento tan “sensible”: la supuesta irresponsabilidad de los empleados, confidencialidad, malas interpretaciones, etc.
Los directivos piensan que es suficiente con formar a la gente (¿en qué?), motivar a la gente (¿para qué?) y reforzar a la gente (¿con qué?). Ridículo, quizás, pero en absoluto infrecuente en muchas organizaciones, grandes y pequeñas, a lo largo de la geografía.
La estrategia debe ser comunicada con precisión, regularmente, honestamente y en voz muy alta. Cada interacción entre los directivos/managers y sus equipos debería incluir una actualización de la estrategia. Las áreas de mayor énfasis en la gestión deberían estar ligadas a los objetivos estratégicos de la organización. Cualquier oportunidad, asunto o plan general debería evaluarse en términos de su ajuste con la estrategia (actual o futura), y en qué medida se ajusta a la cultura actual (“dificultad de implantación”).
En la imagen te dejo otro sencillo test para evaluar la familiaridad de los managers con la estrategia concreta de tu organización.

