Aportar retroalimentación (“feedback”) constructivo a tus empleados puede resultar incómodo, pero el no hacerlo no sólo perjudica el rendimiento, sino que priva a los empleados de un sentido y de un propósito.
Una vez que se satisfacen las necesidades de trabajo básicas, las personas anhelan entender el significado de su trabajo. Tus comentarios pueden aportarlo, reforzando el crecimiento, el impacto y el reconocimiento.
Aquí está cómo hacerlo.
Céntrate en el desarrollo y la consecución de la maestría. La gente encuentra significado en el proceso de mejorar en algo. Aporta comentarios que ayuden a los empleados a desarrollar habilidades, no sólo a corregir errores. Define desafíos, ofrece apoyo y déjalos luchar solos antes de intervenir para ayudar. El crecimiento surge a través del esfuerzo, no por las victorias fáciles.
Conecta su trabajo al impacto. El trabajo se siente como más significativo cuando los empleados aprecian la diferencia que aportan. No digas sólo «¡bien hecho!». Explica cómo su trabajo influyó en el resultado de un proyecto, un cliente o en el conjunto de la empresa. Las personas encuentran un propósito cuando ven los efectos de sus contribuciones en el mundo real.
Haz que los empleados sientan que son visibles. Los empleados quieren saber que su trabajo se nota. La retroalimentación no va sólo de enjuiciar el rendimiento, sino que también va de forjar conexiones. Haz preguntas, escucha y dibuja los próximos pasos ejecutables. Muéstrales que inviertes en su desarrollo, no sólo en su “producción”.

