Por José María Garrido Juango

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Vivimos momentos difíciles.

El maldito coronavirus nos está poniendo ante situaciones complicadas desde el punto de vista humano, social, laboral, económico y, por supuesto, empresarial.

Incertidumbres ante las que hay que ser, al mismo tiempo, padres/madres, educadores, “sanitarios”, vecinos, compañeros y, en el caso particular de los empresarios agroalimentarios, líderes empresariales.

Este es un ejemplo más que evidente de la enorme responsabilidad y, también, de la enorme soledad a la que te ves sometido como empresario agroalimentario.

Porque, al mismo tiempo, tienes que:

  • proteger a tus empleados;
  • abastecer a la población;
  • mantener la confianza y responder a tus clientes;
  • sustentar la actividad económica, y
  • asegurar el futuro de tu empresa.

Para ello deberás actuar todo lo proactivamente que te sea posible, analizar las situaciones una a una, mantener la cabeza fría, recopilar información, reflexionar en equipo, y tomar decisiones.

Acciones preventivas en algunos casos, y como consecuencia de las nuevas circunstancias en la medida en que los acontecimientos se vayan sucediendo, en otros.

Y cuando todo pase, aprovechando, incorporando y enriqueciendo vuestro conocimiento con las enormes enseñanzas que, sin duda, esta situación va a poner a nuestra disposición.

Por mi parte, quiero ayudarte en lo que me sea posible.

Y para ello, y desde el reconocimiento de la “comodidad” de no tener la gigantesca responsabilidad que tú tienes, ofrecerte humildemente mis propias reflexiones y aprendizajes vividos en situaciones que, si bien no son como la actual, sí que espero que te sean de utilidad.

 

Cómo gestionar esta crisis

Se denomina CRISIS a «un suceso que tiene lugar en el ámbito de actuación la empresa que, teniendo o pudiendo tener consecuencias sobre la salud y la seguridad de los consumidores, la salud y la seguridad de los empleados, el medio ambiente, la gestión, la solvencia económica o el patrimonio de la compañía, pudieran o puedan ser percibidos como tal por los empleados o sus representantes, los clientes, los consumidores, los inversores, las autoridades, los medios de comunicación, los vecinos o el público en general».

Cierto es que nuestra empresa, como tal, no ha sido la generadora de esta crisis, pero enfocar esta situación aprovechando sistemáticas preparadas a tal efecto pueden sernos de gran ayuda, ya que se está alterando el curso normal del negocio.

Y el primer paso para afrontarlo es que constituyas el denominado Equipo de Crisis, esto es, los responsables del seguimiento y gestión de la situación.

Cada empresa es un mundo, pero este comité debería estar formado:

  • por ti mismo (empresario/Director General/Gerente/CEO de la compañía) como responsable de dirigir y liderar al equipo (y por tanto de tomar las decisiones clave), además de
  • por los máximos responsables de la organización.

Dependiendo de las características de sus componentes, se deben distribuir las responsabilidades entre sus miembros, por ejemplo de acuerdo con los siguientes roles:

Principales roles en el Comité de Crisis en la empresa agroalimentaria

 

 

Un procedimiento general de actuación podría ser el siguiente:

 

Procedimiento crisis agroalimentaria
Procedimiento general de actuación ante una crisis en la empresa agroalimentaria

 

T

 

Estoy viendo cómo afrontar la crisis del coronavirus en la empresa agroalimentaria Clic para tuitear

 

En una situación como la actual sería muy recomendable que celebrarais reuniones (de forma virtual, por vídeo-conferencia o multillamada de teléfono, para evitar el contacto cara a cara) del Equipo de Crisis con una frecuencia al menos diaria.

Dichas sesiones diarias servirían para:

  1. Analizar la información disponible.
  2. Tomar decisiones.
  3. Asignar responsables para la implantación de las decisiones.

 

En estas circunstancias tu papel como líder de la empresa y del Equipo de Crisis es crucial.

Una crisis que, además, no va a ser corta.

Por eso es esencial que no pretendas resolverlo todo por ti mismo, que dirijas a tu equipo, y que mantengas la cabeza fría.

Además de tomar descansos, físicos y mentales, y de ser el primero en cumplir con las medidas preventivas y de higiene con el objetivo central de no enfermar:

  1. Protegerte a ti mismo;
  2. reunir al equipo;
  3. analizar la situación;
  4. tomar decisiones, y
  5. dejar que los miembros del equipo implementen las medidas.

Estas deberían ser tus actividades en este momento.

Además de reflexionar sobre el futuro inmediato de la empresa.

 

¿Cómo actuar?

En base a lo señalado anteriormente, las grandes líneas de actuación a acometer en una situación como la actual sería, a mi juicio, las siguientes:

  1. Medidas técnicas y organizativas para proteger a nuestra plantilla de empleados. Mantenerles informados.
  2. Asegurar el suministro del mercado y de nuestros clientes. Mantenerles informados.
  3. Asegurar los suministros de materias primas y aplicar medidas técnicas en recepción y expedición.
  4. Suspender cualquier otra actividad que no esté relacionada con lo anterior (proyectos, visitas, reuniones, etc.)

Algunas medidas concretas que podrían aplicarse podrían ser las siguientes.

 

GENERALES

  • Aportar a todos los trabajadores información contrastada de las características de comportamiento del virus, formas de contagio, recomendaciones preventivas, normas internas a seguir, síntomas de la enfermedad y actuación en caso de sentir dichos síntomas.
  • Cancelar todas las reuniones físicas.
  • Cancelar todas las visitas de externos, así como las visitas de empleados a otros lugares.
  • Establecer protocolo de seguridad para mensajeros y entregas varias.
  • Entregar un documento a cada empleado certificando que trabajan en la empresa para facilitar su desplazamiento a la misma.
  • Informar a los clientes de las medidas que se tomen.

SANITARIAS

  • Recomendar a los trabajadores que no compartan vehículos para acudir al trabajo.
  • Abrir en lo posible las puertas de acceso a lugares comunes para reducir al máximo la utilización de pomos, manillas, etc.
  • Escalonar los descansos para evitar acumulaciones de personas en zonas comunes. Aplicar la distancia de seguridad (más de 1 metro) entre personas.
  • Normas de utilización de zonas comunes (cantinas, salas de café, etc.): permanencia en las mismas del mínimo tiempo posible evitando grupos de personas.
  • Colocar dispensadores higiénicos/desinfectantes en zonas comunes: baños, vestuarios, cantinas, salas de café.
  • Anular las fuentes de agua comunes, sustituyéndolas por acceso a botellas individuales.
  • Normas para transportistas en muelles de carga y descarga: zonas restringidas, evitar aglomeraciones de personas, suministro de materiales de limpieza y desinfección de manos, protección de personal interno de muelles (guantes, mascarilla).
  • Intensificar medidas de desinfección en zonas comunes y superficies de uso común.
  • Entregar protocolos de higiene y de medidas preventivas. Colocarlos en paneles informativos y lugares estratégicos de las instalaciones.

ORGANIZATIVAS

    • Teletrabajo: evitar el desplazamiento a al empresa del máximo de personas
      posibles, asegurando la comunicación.

      • Sustituir los fichajes individuales usando tarjetas, huellas, etc. por controles colectivos que eviten la manipulación de superficies innecesariamente.
      • Organización de turnos de trabajo que limiten y distribuyan en lo posible a las personas a lo largo del día.
      • Escalonar las entradas para evitar aglomeraciones en vestuarios.
      • Separar los puestos de trabajo para que, en lo posible, los operarios trabajen separados por la distancia de seguridad establecida (1 metro)
      • Identificar a las personas críticas (mantenimiento, operarios cualificados, encargados), señalizar su presencia (por ejemplo, con gorros de un color llamativo), y evitar que se acerquen a otras personas.

       

      La grandeza del sector agroalimentario

      El sector agroalimentario, el conjunto de la cadena de suministro, están jugando un papel estratégico en esta crisis del coronavirus.

      Productores, transformadores, proveedores de envases y embalajes, logísticos, distribuidores, etc. asumen la responsabilidad de asegurar el abastecimiento de alimentos para una población confinada y desconcertada.

      Empresarios y trabajadores aplicando una ética, un compromiso y una implicación que va mucho más allá del acuerdo económico, del contrato mercantil o de las relaciones laborales habituales.

      Un sector que, en su conjunto, está actuando con dedicación, con esfuerzo, con responsabilidad y con generosidad.

      Un sector que ha encontrado un Propósito.

      Y, como suele ocurrir siempre que se pelea por un Propósito, la solución, la salida y la satisfacción esperan al otro lado de la esquina.

       

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