Lo siento, pero no es suficiente con que tú y tu equipo hagáis un buen trabajo: debes asegurarte de que ese arduo y buen desempeño sea visible, justamente valorado, celebrado y reconocido por toda la organización.
Mostrar los éxitos y la contribución de tu equipo no es alardear. Se trata de una comunicación estratégica que garantiza que las personas reciban el reconocimiento que merecen, lo que conlleva conseguir mejores recursos, oportunidades y crecimiento.
Así que, ¿cómo puedes apoyar públicamente a tu equipo sin parecer jactancioso?
¿Cuáles son algunas formas de mostrarle a tu jefe (y al jefe de tu jefe) el impacto que están consiguiendo tus empleados?
¿Y cómo puedes distribuir el crédito de manera justa entre los miembros de tu equipo?
Aquí te muestro cómo hacerlo.
Utiliza canales múltiples. Usa reuniones, informes, conversaciones informales y eventos de toda la empresa para compartir los logros de los miembros del equipo. Crea conexiones con las partes interesadas influyentes que puedan amplificar el trabajo de tu equipo.
Céntrate en el impacto. Subraya cómo el trabajo de tu equipo beneficia a la organización, a su propio crecimiento personal y a tu liderazgo. Usa ejemplos reales de problemas que han resuelto y los resultados logrados. Adapta tu mensaje para mostrar cómo sus contribuciones se alinean con la estrategia y las prioridades de la dirección.
Comparte hechos, no suposiciones o anécdotas altaneras. Cíñete a los hechos para evitar sonar jactancioso. Sé específico: resalta quién hizo qué y por qué era importante, y evita usar un lenguaje egocéntrico del tipo «mi equipo logró X».
Fomenta la colaboración. Ayuda a tu equipo a obtener exposición alentándolos a trabajar con otros departamentos o a tomar la iniciativa en proyectos interfuncionales. Estas oportunidades amplían la influencia de tus empleados y construyen a aumentar su reputación como colaboradores competentes con impacto en toda la organización.
Distribuye el crédito de manera justa. Reconoce las contribuciones individuales mientras te aseguras de que todos se sientan valorados. Reconoce tanto a los más exitosos como a los más oscuramente “currantes”, alineando los elogios a sus aspiraciones profesionales individuales.

