Dado que las organizaciones se enfrentan a una mayor urgencia e imprevisibilidad, poder hacer preguntas inteligentes se ha convertido en una habilidad de liderazgo clave, especialmente al establecer una estrategia.
Aquí hay cinco tipos de preguntas que pueden impulsar la toma de decisiones estratégicas.
Investigativa: ¿Qué se sabe? Al enfrentar un problema u oportunidad, los mejores tomadores de decisiones comienzan por aclarar su propósito, preguntándose qué quieren lograr y qué necesitan aprender para lograrlo.
Especulativa: ¿Y si…? Esta pregunta te ayudarán a considerar la situación actual de forma más amplia, reformular el problema y explorar soluciones innovadoras.
Productiva: ¿Y ahora qué? Evaluar la disponibilidad de talento, capacidades, tiempo y otros recursos, en última instancia, te ayuda a decidir una secuencia de pasos a seguir.
Interpretativa: Entonces, ¿qué? Este “flujo natural” puede impulsarte a redefinir continuamente el tema central: ir más allá de la superficie y extraer las implicaciones de una observación o idea.
Subjetiva: ¿Qué no se dice? Esta última pregunta trata de las reservas personales, frustraciones, tensiones y agendas ocultas que pueden desviar la toma de decisiones.
TIP FINAL: Y, en cualquier caso, una de las preguntas más poderosas que puedes realizar para llegar al fondo de los asuntos es: ¿Por qué?

