Por José María Garrido Juango

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Sí, el liderazgo va de apasionar a tu gente a través de una Visión ilusionante y compartida.

Pero el liderazgo va también de fomentar un clima en el que los hechos inapelables de la cruda realidad sean confrontados.

Te estoy hablando de una paradoja que te explico con más detalle en un momento.

 

El liderazgo no va sólo de tener una gran Visión, sino que ésta debe complementarse con el análisis profundo de los hechos inapelables de la cruda realidad, y con actuar consecuentemente.

Se tata de ser capaces de asumir una paradoja: por un lado, mantener una fe absoluta en que, al final, podemos y conseguiremos ser grandes Y, al mismo tiempo, confrontar con la máxima crudeza los hechos inapelables de nuestra realidad, cualquiera que esta sea.

La diferencia entre las empresas realmente brillantes de las que no lo son es que aquéllas enfrentan la realidad de su situación de frente, aunque teniendo muy claro, al mismo tiempo, hacia dónde se dirigen. El resultado es que emergen de la adversidad incluso más fuertes.

¿Y cómo lo consiguen?

Desde luego, tienen muy clara su visión para ser grandes, que se constituye en el faro que ilumina su camino con la convicción, sí o sí, de que conseguirán llegar a él.

Y a partir de ahí van refinando continuamente el camino hacia su visión con los hechos inapelables de la realidad.

No ELIJAS entre tu sueño y las circunstancias actuales; no machaques tu futuro queriendo cumplir el presupuesto anual a cualquier precio.

Abraza y construye, al mismo tiempo, el gran objetivo a conseguir con la claridad de afrontar la realidad coyuntural de cada momento.

¿Crees que todo esto tiene sentido? ¿Crees que es posible, o que quizás hay que elegir?

Tu opinión es importante, así que deja tus comentarios abajo, y vamos hablando de ello.

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