Ya sea que interactúes con colegas, clientes, amigos, familiares o extraños, la conversación es el gran pilar de las relaciones.
Para convertirte en un gran conversador, tanto en entornos laborales como personales, utiliza el acrónimo en inglés “TALK” (Topic, Asking, Levity, Kindness).
Aquí tienes cómo.
TOPIC: Empieza por preparar los TEMAS. Piensa con anticipación en dos o tres cosas sobre las que a tu interlocutor le podría gustar hablar. Una vez que estés en la conversación, no te detengas demasiado en ninguno de ellos; cambia de tema si notas que la energía de tu contraparte disminuye o el interés empieza a desvanecerse.
ASKING: Haz PREGUNTAS, especialmente de seguimiento del tema. A nadie le gusta que le hablen y todo el mundo adora oír el sonido de su voz. Ser curioso pone de manifiesto presencia y escucha activa, además de fomentar un intercambio más profundo. Desafíate a ti mismo y practica las preguntas de seguimiento cada vez que hables.
LEVITY: Infunde LIGEREZA para contrarrestar el aburrimiento y la desconexión. Esto no quiere decir que tengas que contar chistes necesariamente; el asentimiento, los cumplidos, sonreír o cambiar a temas más ligeros pueden crear conexión y aumentar el compromiso, especialmente en entornos profesionales.
KINDNESS: Finalmente, demuestra AMABILIDAD. Las buenas conversaciones no van de demostrar ser la persona más inteligente o la más interesante de la sala, sino de hacer que los demás se sientan escuchados y valorados. Demuestra que estás escuchando, parafraseando lo que dicen los demás o validando su perspectiva antes de responder y continuar.

