Por José María Garrido Juango

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En nuestras empresas agroalimentarias nos volvemos un poco locos cuando queremos elaborar nuestra estrategia, y con frecuencia olvidamos reflexionar sobre los elementos básicos que pueden configurar nuestra competitividad.

Es de estos elementos básicos de los que te quiero hablar… en un momento.


En un mundo tan volátil, incierto, complejo y ambiguo como el que estamos viviendo, elaborar la Estrategia de nuestra empresa no es nada sencillo, aunque la base conceptual sobre la que elaborarla no deja de ser más que una elección de partida sobre la que tenemos que tomar una decisión, eso sí, trascendental.

Decía Michael Porter que “Estrategia es la forma básica de competir de la empresa”.

Si entendemos Competitividad como la relación que existe entre el Valor producido (y por el que el cliente nos paga) dividido por el coste de producir ese valor, parecería claro que para definir nuestra Estrategia, es decir, nuestra forma básica de competir, tendríamos dos opciones:

Opción 1: una estrategia de reducción del denominador, es decir, producir lo mismo que nuestros competidores, pero más barato.

Opción 2: una estrategia de aumento del numerador, o sea, hacer cosas de un valor diferente a lo que hacen mis competidores… y cobrar por esa diferencia.

Sí, es cierto que todos tenemos que estar buscando elementos diferenciales, y es cierto que la reducción continua de costes es una obligación.

Pero de lo que te estoy hablando es de cuál es tu estrategia básica de competir, en cual de ella vas a maximizar tus esfuerzos, por qué razón realmente te vas a distinguir en el mercado.

Y es en esa tesitura cuando tendrás que elegir entre una de las dos estrategias, la auténtica, la genuina, la específica de tu empresa y por la que se te reconoce.

Pues bien: la estrategia básica basada en la reducción del denominador es la estrategia de los OCÉANOS ROJOS, mientras que la del aumento del numerador es conocida como la estrategia de los OCÉANOS AZULES.

Te hablaré de cada una de ellas en próximos vídeos pero, por el momento, ¿cuál es la que te parece más adecuada para tu empresa?

¿Tu estrategia básica se centra en la reducción continua de tu precio, o en la creación de mayor valor para tu cliente?

Anímate, y deja tus comentarios aquí abajo.

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