fresh mentoring en orbita

Por José María Garrido Juango

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Hace algunos meses leí Haz que funcione, el magnífico libro de David Allen, donde profundiza sobre el  GTD (Getting Things Done), su famosa herramienta de gestión personal.

En un momento del libro, hablando de la perspectiva de los 9.000 m (Metas y Objetivos), el autor comenta que suele realizar un ejercicio de reflexión con su pareja al finalizar cada año. Se trata de dedicar una media hora a pensar y compartir sobre el año que finaliza, y otra media hora a reflexionar sobre el que empieza, en base a una pregunta con su correspondiente variante: ¿Qué hemos hecho/conseguido durante el año que termina? ¿Qué queremos hacer/conseguir en el próximo año?

La idea me gustó, tanto por lo que tiene de reflexión personal como por la variante, tan importante o más, de hacerlo con tu pareja, con el consiguiente beneficio de compartir y construir el futuro juntos.

Este año lo hemos hecho por primera vez.

Buscamos una tarde tranquila, sin obligaciones ni posibilidad de interrupciones. Creamos un ambiente acogedor, al calor de la lumbre de una chimenea, con una suave música de fondo, y compartiendo una botella de cava con el fin de aprovechar el efecto mágico e inspirador de sus burbujas.

Y marcamos las reglas del juego.

Sin límite de tiempo, primero reflexionaríamos cada uno por su lado sobre nuestro balance 2016, recogiendo en un papel las ideas que nos iban viniendo, para ponerlas en común después. Las metas y objetivos para 2017 vendrían después, siguiendo el mismo esquema: cada uno consigo mismo primero, y posterior puesta en común y consenso.

Finalmente acordamos el marco sobre los que realizar la reflexión, mediante la siguiente lista (opcional) de enfoques:

  • Finanzas
  • Salud/vitalidad
  • Trabajo
  • Familia de origen
  • Familia propia
  • Pareja
  • Amigos
  • Ocio
  • Yo/desarrollo personal

Para el registro definitivo de resultados utilizaríamos los mapas mentales, una herramienta visual, cómoda, intuitiva y divertida.

 

Desde luego no voy a publicar aquí los resultados de toda nuestra reflexión, ya que entra dentro del ámbito de lo privado. Pero sí que voy a compartir contigo mi reflexión personal de 2016 sobre Fresh Mentoring. Se trata del balance que hago de mi proyecto profesional, y si me sigues en este blog, creo que, de alguna manera, también puede servirte de utilidad.

 

Formación

Muchos libros, muchos blogs, varios cursos on line, y formación presencial.

Destaco por la intensidad, número de horas e impacto los cursos de coaching en Koade: ejecutivo, transformacional, supervisión, sistémico… Un total de 156 horas que me han hecho crecer, avanzar y desarrollarme como persona, a la par que ha puesto a mi disposición una herramienta que ha redoblado mis habilidades profesionales y que ya está siendo de gran utilidad para mis clientes. Una formación que será completada durante 2017.

Relevantes también dos cursos on-line sobre blogging: “Autoridad ascendente”, de Frank Scipion, y “Crea tu propio curso en video”, de Omar de la Fuente, además de mi asistencia al TribuCamp 2016 del primero. Mi objetivo es que los resultados de todo ello empiecen a cristalizarse durante 2017.

La vigilancia tecnológica, los mapas mentales, blogging/SEO, presentaciones, storytelling, autoformación financiera o las aplicaciones de la PNL han sido algunos de los temas sobre los que han pivotado mis aprendizajes en 2016.

 

Docencia

Mi intención de dedicar una parte de mi tiempo a la docencia, algo que creo que llevo en los genes, también ha fructificado. Tengo el lujazo de ser miembro del cuerpo docente del Master en Gestión de Empresas Agroalimentarias (MGEA), que se imparte en la Universidad de Nebrija (Madrid), con participación en los módulos de Estrategia y en el de Recursos Humanos, así como figurar como profesor invitado del Grado de Nutrición y Dietética Humana de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Navarra, en la asignatura de Economía y Gestión Alimentaria II.

Mi experiencia al servicio de los nuevos profesionales del sector agroalimentario, y de jóvenes universitarios con casi todo en su vida por decidir y orientar. Lo dicho: ¡un lujo!

 

Conferencias

Las conferencias ha sido un aspecto de mi actividad que también se ha puesto en marcha, en concreto con tres eventos durante 2016.

JMG FreshMentoringUna conferencia con la temática “¿Tienes madera de empresario? Las claves de un buen empresario a través de un caso de éxito”, impartida para los estudiantes de Innovación en Procesos y Productos Alimentarios de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos de la Universidad Pública de Navarra, abrió con magníficas sensaciones el 2016.

JMGLa titulada “¿La estrategia ha muerto? ¡Viva la estrategia!”, celebrada en Valencia con motivo de la 1ª Convención de clientes de VisualNACert, y las jornadas de difusión del Modelo de Gestión Avanzada, por iniciativa de la Fundación Navarra para la Excelencia, celebradas para empresarios del sector agroalimentario en San Adrián (Navarra) y Pamplona, completan el cuadro del 2016.

Todas ellas han sido experiencias muy enriquecedoras, que me han enseñado mucho en relación a cómo afrontar este tipo de eventos, y que me refuerzan en la idea de darle solidez y futuro a esta pata de la estrategia Fresh Mentoring.

 

Blogging, marca personal, networking

Cuando miro atrás y me veo a mí mismo en febrero 2015 inscribiéndome a 32 seminarios (¡sí, he dicho 32!) sobre herramientas TIC/RRSS, o diciendo “yo sólo quiero una web 1.0, sin blog”, me sonrío…

Porque… ¡qué sería de Fresh Mentoring sin este blog!, que me está permitiendo contactar con tantas personas, me está dando visibilidad, me está aportando autoridad… ¡y me está consiguiendo clientes!

¡Qué sería de Fresh Mentoring sin este blog, sin vosotros, los lectores y suscriptores!

¡¡¡GRACIAS!!!

El afianzamiento y reforzamiento de las actividades on-line (con importantes novedades para 2017), es ya parte esencial del ser de Fresh Mentoring.

La penetración en el mundo del blogging, la asimilación de los conceptos y herramientas de la Marca Personal (¡¡mil gracias, Andrés Pérez Ortega y su tribu!!) y las actividades de networking me han permitido configurar el proyecto que hoy tengo entre manos.

 

Clientes

Y, sobre todo y por encima de todo… mis CLIENTES. Esos sí que me están ayudando, enseñando, afinando y focalizando…

La reflexión constante que realizo cuando estoy con un cliente y mi análisis posterior es, desde luego, lo más valioso que tengo. El cliente me dice qué necesita y qué no; me enseña sobre qué hago bien y lo que debo mejorar; me encamina hacia las soluciones más acertadas y  me hace ver lo que es superfluo. Los clientes me están enseñando a hablar… y a callar; a cómo dirigirme a ellos y, sobre todo, a cómo escucharles.

Con ellos estoy comprobando hasta qué punto mi experiencia les es útil o cómo mis comentarios les hacen reflexionar pero, ante todo, me están mostrando la fuerza de la conexión a través de la emoción. La utilización del cuerpo, el corazón, y la combinación de los dos hemisferios del cerebro, el izquierdo racional, y el derecho emocional.

Reflexión estratégica, visión y conceptos, unidos a la acción y a la transformación de la organización, paso a paso, con proyectos concretos y centrados, con objetivos medibles, incidiendo siempre en lo más prioritario ahora, y la secuencia de próximos pasos claramente definidos. Planificación a medio plazo, organización a corto.

Experiencia, herramientas, liderazgo, estrategia, objetivos, equipo, personas, combinados con racionalidad, emoción, palabra y escucha. Y siempre el empresario, sus necesidades, sus incertidumbres y su coraje como centro de la orientación de la acción. ¡Eso es Fresh Mentoring!

Durante estos meses uno de mis clientes me obsequió con el regalo más preciado que un profesional puede recibir:

“He tenido mucha suerte de haber encontrado una persona como tú”, me dijo un cliente

Creo que no se puede pretender conseguir mucho más.

Los ingredientes

En este balance de 2016 creo haber encontrado las claves del porqué Fresh Mentoring está resultando un proyecto exitoso:

  1. Una Visión cada vez mejor enfocada. Un análisis de mis fortalezas y debilidades para definir una Visión, y el foco en el cliente ideal. Todo ello puliéndose a medida que vas haciendo el camino.
  2. Una estrategia bien perfilada, que marca la trayectoria a seguir desde el hoy hacia esa Visión.
  3. Inteligencia para aprovechar las oportunidades. Saber seleccionar de entre todas las interacciones que se suceden aquéllas que refuerzan esa trayectoria, e ir dejando al margen lo superfluo.
  4. Constancia y disciplina. Planificación, orden, agenda, horario, esfuerzo y trabajo.

Y todo ello con un enfoque de disfrute del camino, sin la obsesión de la consecución de los objetivos, sino con la consciencia de sacar lo mejor de cada día, saboreando los momentos y sintiendo la satisfacción de los pequeños éxitos.

Dejándome fluir… procurándome “una mente como el agua”.

¿El resultado? No vivo Fresh Mentoring como un trabajo, sino como una dedicación motivante, una actividad global que me ilusiona y me realiza, que me hace crecer y me desarrolla como persona y como profesional. Un elemento esencial de una vida plena, y que hasta me atrevería de catalogar como feliz.

 

¡¡Sí, creo que Fresh Mentoring ya está en órbita!!

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