
En mi caso, escribo a partir de lo que he tenido la fortuna de experimentar y vivir, desde el punto de vista empresarial por inspiración de los que fueron mis jefes, y desde el punto de vista de la gestión de equipos por todo lo que fuimos aplicando, desechando y consolidando durante en desarrollo del proyecto Vega Mayor-Florette.
Sin embargo, puedes encontrar innumerables esquemas, gráficos e infografías en las redes sociales sobre las mejores prácticas de liderazgo, ninguno de los cuales ha sido generado o escrito por un gran líder.
Los autores son generalmente académicos, consultores con dificultades que no han trabajado en una empresa en su vida o personas que no tienen nada mejor que hacer. Aunque hay honrosísimas excepciones como Peter Drucker o Javier Úriz, dos de mis héroes. Pero es que incluso Warren Bennis, uno de los grandes “popes” del liderazgo, tuvo que escribir Why Leaders Can’t Lead cuando sus propios principios le fallaron como presidente de la Universidad de Cincinnati… por mucho que se diga.
Como para tantas cosas, debemos ir al entorno norteamericano para identificar y aprender de los grandes líderes empresariales clásicos, como Herb Kelleher (en los gloriosos tiempos de Southwest Airlines), Lou Gerstner (llevado de la industria alimentaria para salvar IBM), Fred Smith (el genio fundador de FedEx), Lee Iacocca (“resucitador” de Chrysler) o Estée Lauder (creadora de su imperio de cosméticos).
No me resisto a citar ejemplos de liderazgo en la política, como Willy Brandt, Gorbachov o Helmut Kohl, y más recientemente el propio Obama o Angela Merkel. También cualquiera de los políticos de primera fila de nuestra transición política, de Fraga a Carrillo pasando por Suárez, Roca o Felipe González.
Los “baby boomers” y la posterior “generación X” han ejercido la gran mayoría de los puestos de liderazgo en los negocios, la industria o la política desde los años 90. Ahora esto está cambiando y, en lo que espero que sea franqueza objetiva por mi parte, no creo que estemos viendo los mismos niveles de calidad de liderazgo hoy. Es un cambio cíclico que espero que no se convierta en un cambio «sísmico».
Desde Air Europa hasta Boeing, desde Renfe hasta Volkswagen, desde Francia hasta Alemania, desde el presidente estadounidense a los candidatos de noviembre (y no hablemos de nuestro gobierno y de nuestra oposición), no veo liderazgos luminosos e inspiradores.
Quizás sea algo ambiental o social, quizás generacional o tal vez tecnológico. O puede que “simplemente” se trate de la “tormenta perfecta” para el liderazgo.
Los que veíamos “películas de vaqueros” en Sesión de Tarde los sábados sabemos que el general Sheridan era el que comandaba la caballería.
Quizás alguien debería llamarle para que nos rescate.

“Si el objetivo más importante de un capitán fuera preservar su barco, lo mantendría siempre en el puerto.” —Thomas Aquino.
“Management is doing things right; leadership is doing the right things. (Gestión es hacer correctas las cosas; liderazgo es hacer las cosas correctas).” – Peter Drucker.

