Fortalezas

Por José María Garrido Juango

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FORTALEZAS

 

En nuestro paseo por las Claves Estratégicas en los pasados años 90 del éxito de Vega Mayor, la empresa española pionera en la producción y comercialización de vegetales de IV Gama, hemos llegado a las FORTALEZAS, sin lugar a dudas la parte más emocionante de recordar.

El entorno, con sus Oportunidades y Amenazas, son elementos que imprescindiblemente tienes que conocer, controlar y gestionar, pero que no deja de ser algo que no te es propio, ajeno a ti mismo en gran medida. Cuando nos hacemos conscientes de nuestras Debilidades, alguno de mis antiguos compañeros hablaría de ellas como nuestras miserias, esos elementos que tienes la obligación de trabajar y mejorar. Frente a todo lo anterior, las Fortalezas son esas características de las que te sientes orgulloso, motor de tu movimiento y palancas impulsoras hacia el éxito de tu proyecto. Si tus Fortalezas son amplias, variadas y profundas, sientes una energía movilizadora imparable y, evidentemente, es muy reconfortante hablar de ellas.

Es lo que me toca hacer en este post: disfrutar, al compartir contigo las Fortalezas más significativas de aquella organización, entre 1990 y 2001.

 

El JEFE

“El Jefe”, el máximo responsable ejecutivo (¡hoy se le llama CEO!) es, sin duda, el elemento de importancia esencial en un proyecto empresarial. De él parte el impulso, el estilo, el ritmo, la cultura, la intensidad, las decisiones, las principales iniciativas, el horizonte, el camino y el rumbo, la velocidad, la orientación, el aprendizaje, los valores, la innovación (…o no)… Y como consecuencia de todo ello, la mayoría de los aciertos y los errores que se cometen en la organización. Y como consecuencia de todo ello, la máxima responsabilidad del éxito o no del proyecto.

En el caso de Vega Mayor, el Jefe (JJM) fue, sin duda, la principal fortaleza, de la cual se derivarían todas las demás, JJM reunía dos características clave.

1.- El espíritu emprendedor. Fue quien tuvo la Idea, quien buscó a los inversores, quien conformó su equipo, hizo el plan de empresa, tomó las decisiones iniciales y marcó el rumbo y el marco general de actuación. Con rapidez y decisión. “Si este proyecto no me sale bien, tiraré la toalla definitivamente”, llegó a comentar en una ocasión. Aunque yo nunca le creí. Porque su inquietud, su análisis constante de las nuevas oportunidades, la búsqueda de nuevas opciones de negocio o el arranque de nuevos proyectos dentro del proyecto principal fue una constante durante todo su tiempo como máximo dirigente. En muchas ocasiones, su capacidad para generar ideas, nuevos productos, nuevas líneas de aprovechamiento de los medios disponibles, superaba con creces tus posibilidades de asimilación y puesta en práctica operativa: debías pensar y actuar muy rápido con JJM. Parecía como si nunca descansara, como si nunca parara de pensar; desde las 7 de la mañana en el coche entre Pamplona y Milagro, hasta la 8 de la tarde, ya de nuevo en Pamplona. ¡Yo estoy seguro de que su cabeza nunca dormía, seguía despierta durante la noche!

Al mismo tiempo, siempre estaba abierto a tus planteamientos y propuestas: nuevas ideas, nuevas técnicas, nuevos enfoques, nuevas herramientas… o nuevos paradigmas de gestión. Era un placer sentarte con él a comentarle tus últimas reflexiones sobre esta forma o aquella de hacer las cosas.

2.- El Liderazgo. En el caso de JJM, ese paquete emprendedor iba envuelto en una capacidad de Liderazgo admirable, yo diría casi de manual:

  • Valor inquebrantable.
  • Autodominio, a pesar de un inevitable carácter fuerte.
  • Ética, nobleza y justicia aplicadas a las decisiones y actuaciones.
  • Capacidad de decisión, ¡mucha capacidad de decisión!
  • Voluntad y deseo de asumir plena responsabilidad
  • Personalidad agradable; ¡caía bien a todos!
  • Buen humor, simpatía (espíritu muy rocero), comprensión
  • Cooperación y trabajo en equipo, ¡mucho equipo!
  • Gran humildad (siempre queriendo aprender), enorme discreción, alergia a los focos

 

¿Te imaginas tener a una persona así como Jefe? Yo tuve esa suerte; recién salidito del horno universitario me tocó este proyecto… y este jefe. Lógicamente, lo considero mi MENTOR: nunca terminaré de agradecérselo lo suficiente.

 

Los DIRECTIVOS

Desde el primer momento, JJM quiso contar con un equipo cercano y de confianza, con quienes compartir las reflexiones, valorar las opciones, y ejecutar la operativa; nunca se planteó hacer el camino solo. Sin duda ese sentido participativo y de equipo fue una de nuestras Fortalezas. Y también la designación de las personas, si tenemos en cuenta que, independientemente de las muchas variaciones organizativas a medida que iban pasando los años, y de dar gran importancia a la escucha y a la participación del resto de mandos y empleados, el equipo directivo se mantuvo constante desde 1990 hasta 2000: Director General, Director Financiero, Director Comercial, Director de Producción, y Director de Calidad.

Creo que los Directivos fuimos otra de las Fortalezas fundamentalmente por dos razones:

  1. La sintonía, la generosidad, el espíritu de equipo, los valores compartidos y los comportamientos coherentes.
  2. La complementariedad; a pesar de esa unidad de criterio, éramos personas muy diferentes y, al mismo tiempo, muy complementarias. Eso daba riqueza y frescura a las conversaciones, las interacciones y las actuaciones.

 

La CULTURA

La Cultura, ese conjunto compartido de creencias, presunciones básicas y valores, manifestadas en declaraciones, normas, actitudes y comportamientos, que orientan las conductas de los miembros de una organización y les permiten percibir, pensar, juzgar, sentir y actuar ante las diferentes situaciones y relaciones, dentro del ambiente organizacional. Algo tan complejo como esto no se decide por algunos en una tarde, ni es posible reflejarlo en unos paneles que adornen las paredes… y mucho menos en un post como éste.

Pero en un momento muy concreto de nuestra historia hicimos el esfuerzo de definir, mirando hacia nuestro interior, los elementos que creíamos que caracterizaban nuestra Cultura, tal y como la estábamos viviendo, y que, por tanto, debería caracterizar sobre todo a los directivos y mandos de la organización. El resultado, de forma simplemente listada, fue el siguiente:

  • Lealtad
  • Compromiso
  • Fidelidad a la empresa
  • Visión global
  • Guerras Calientes vs. Guerras frías
  • Compañerismo
  • Capacidad de aprendizaje
  • Liderazgo
  • Iniciativa
  • Comunicación
  • Capacidad de sacrificio

Pero, además de todo lo anterior, nuestra Cultura se caracterizó siempre por dos prioridades, situadas en el centro de nuestra acción, que orientaron claramente nuestros comportamientos, nuestras decisiones y, por tanto, nuestra historia, y que sin duda fueron parte de nuestras Fortalezas:

  1. El respeto por el PRODUCTO
  2. El valor y el respeto por las PERSONAS

 

¡Una plantilla EXCELENTE!

Una Fortaleza nuclear de Vega Mayor fueron, sin duda, sus empleados. El propio proyecto en sí mismo y la cultura imperante generó una ilusión extraordinaria en todos nosotros, a lo largo de los años, sin prácticamente importar el crecimiento, desde los 20, los 70, o los 200 empleados. Una visión compartida, un esfuerzo colectivo, un ambiente ilusionante y poderoso… que todavía hoy es recordado por operarios, encargados, transportistas o capataces que vivieron aquellos maravillosos años.

En términos de gestión, quizás se puedan señalar dos aspectos de entre los muchos que generaron aquel impulso colectivo:

  1. La atención prioritaria a los procesos de selección de personal (a todos los niveles, desde los operarios hasta el equipo comercial), poniendo foco principal, precisamente, en la búsqueda de actitudes que fueran coherentes con la cultura general de la organización.
  2. Las necesidades de nuevos mandos y técnicos intermedios se fueron cubriendo con personas jóvenes, normalmente sin experiencia previa, lo que favorecía su incorporación rápida a aquel estilo de comportamiento, forma de pensar y de entendimiento de la realidad.

 

La confianza del ENTORNO CERCANO

No puedo dejar fuera de las Fortalezas clave de Vega Mayor la confianza que nuestro entorno cercano siempre tuvo en el proyecto. Me refiero, fundamentalmente a:

  1. Los accionistas: A pesar de haber tenido que acudir, lógicamente, a ampliaciones de capital y a dar entrada a nuevos socios, es cierto que durante toda la trayectoria se mantuvo el tono fundacional del proyecto. La estructura básica del accionariado siempre estuvo compuesta por ahorradores particulares pacientes, muy interesados por la evolución de los detalles de gestión del proyecto y, por tanto, cercanos a las dificultades que se iban sucediendo, y con una actitud de apoyo y confianza casi ciega en la Dirección. A ello debe sumarse, como elemento definitivo, el hecho de que también compartieran esa Ilusión, tan marca de la casa, a lo largo de los años.
  2. Las instituciones. Me refiero a bancos, gobierno autonómico y otras entidades de nuestro entorno de Navarra. El buen tono general de las relaciones y la confianza que demostraron en los momentos de mayores dificultades deben tenerse muy en cuenta a la hora de entender el ambiente en el que se desarrolló el proyecto. De hecho, los incluyo sin dudarlo en las Fortalezas… a pesar de que, técnicamente, se trata de elementos del entorno externo a la organización.

 

No sé si habrás obtenido algo positivo de toda esta relación de Fortalezas que, desde luego, no es exhaustiva. Pero te aseguro que yo me lo he pasado muy bien, e incluso en algunos momentos me he emocionado, recordándolo y transcribiéndolo. ¡Espero que lo hayas notado, al menos en alguno de los pasajes!

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